...Hoy me he vuelto a acercar al despacho de mi editor para ver si lograba llegar a algún tipo de entendimiento.
-"Mire"-me ha dicho-"si no le parece mal, intentaré ponerme en contacto con usted tan pronto como me sea posible para darle noticias de su relato, aunque en un primer vistazo me ha parecido algo abstruso ¿no?"
-"¿¿ abstruso??, qué palabra mas rara, ¿qué significa?.."
-"significa difícil de entender"
-"¡ah!,...pues qué palabra mas abstrusa, ya podía haber elegido una palabra mas sencilla,...pero ¿qué decía usted sobre mi relato?..."
-"¡¡ nada, nada!!, que se vaya, eso es lo que he dicho"
-"bien, bien, ya me iba,..supongo que querrá usted descansar..."
-"¡¡Si, si quiero!!,...usted me agota Conde, no sabe hasta que punto,...y no se olvide de trabajar en la novela que nos debe, ¡no quiero repetirlo mas veces!"
-"de acuerdo hombre, de acuerdo, pero deme tiempo para centrarme un poco, estoy atravesando una mala racha, y bien conoce usted que mis hábitos no son los del escritor de oficio:...me falta constancia y capacidad de trabajo, por no hablar de la disciplina"
-"..ya sé, ya sé....¿y bolígrafo?, ¿¿tiene usted bolígrafo??..."(Aquí he logrado esquivar el busto de Balzac en cuarzo que me ha arrojado y he conseguido salir del despacho a largas zancadas antes de que mi editor alcanzara el látigo del cajón de su escritorio).
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